ANALizandome: Inestabilidad Emocional

¿Hoy detestas lo que ayer amabas?

Si pasas de la pasión a la indiferencia a la velocidad de la luz, empiezas actividades que luego te aburren y la palabra permanencia te da pavura, ¡alerta!. La inestabilidad emocional hace sufrir mucho al que la padece...como a los que se cruzan en su camino.


¿Qué es?

Es un rasgo de la personalidad que se caracteriza por una variación en los sentimientos y los estados emotivos, como por los altibajos del ánimo, sin motivo o por causas insignificantes.


Un problema pendiente a resolver

La persona inestable vive en una montaña rusa emocional: va dando tumbos en el terreno emocional, incapaz de conservar los afectos porque los cambia según cambia el viento. Y, aunque da la impresión de ser feliz, vive con la pesada carga de no poder consolidar algo permanente.

Sin saberlo, la persona emocionalmente inestable busca el cambio continuo para no enfrentarse a sí mismo.

En cierto modo, los síntomas se parecen a los del trastorno bipolar (neurosis maníaco-depresiva), pero en miniatura.


¿Cómo se manifiesta?

Períodos de tristeza y abatimiento, incapacidad para experimentar placer, desinterés por todo, tedio e irritabilidad.

Estados de euforia. Pasan por períodos de intenso optimismo: se ilusionan y entablan relaciones fácilmente: ¡Cuidado!; esa gente es la que después lo cansará.

Inconstancia para perseverar en una tarea u objetivo marcado.

Baja tolerancia a las frustraciones.

Débil control emocional; es decir, tendencia a la labilidad (llantos, risas inapropiadas o, en general, respuestas emocionales desproporcionadas como reacción a la afectación física).

Talante enamoradizo, derivado de una gran dependencia afectiva no reconocida.

Baja autoestima, lo que alimenta la desconfianza en los demás.

Incapacidad de separar


Las personas inestables afectivamente tienen una gran dificultad para separar los diferentes ámbitos de su vida; si tienen conflictos familiares, los trasladan a la pareja, el trabajo o los amigos. Suelen ser dependientes e inseguros: necesitan apoyarse en muchos pilares y en cuanto uno falla se ven asaltados por un sentimiento destructivo que irradia hacia otras situaciones de su vida. De ahí que rompan con lo que más necesitan antes de tener que enfrentarse a la posibilidad, aún remota, de que también falle.

Con un bajo umbral de tolerancia a las frustraciones y pocos recursos internos, es frecuente que constantemente pongan a prueba a los demás: necesitan asegurarse de que, si llega el caso, podrían contar con su ayuda.


¿Qué hacer?

Dado que éste es un proceso inconsciente, lo más aconsejable sería buscar ayuda psicoterapéutica, para superar inseguridades o, lo que es lo mismo, reforzar la autoestima.

LOS HOMBRES MANTENIDOS

Los "Hombres Mantenidos" no son los pioneros del género, simplemente acaban de encontrar otra forma de que paguen las mujeres. A algunos no nos sorprende para nada enterarnos de que son cada vez más los supuestos "hombres" que están dispuestos a vivir totalmente a costa de sus parejas. Y muchas de estas mujeres se sienten perfectamente bien con la situación.

Los "Hombres Mantenidos", desechos espaciales, parásitos, no importa cómo quieran llamarlos, existen desde siempre, pero eso no los legitima. Cuántas veces tengo que decirlo: después de los hijos, las mujeres estan programadas para cuidar mascotas y quizá demasiadas máscaras para pestañas viejas, pero no, repito, varones adultos.

Hace unos días una amiga me conto que se habia enganchado muy brevemente con un tipo que, pese a que los dos tenían montones de cosas en común (a saber, juventud y pobreza), parecía pensar que ella era su Tía Patilluda personal. Aunque al principio le divertía, la situación no pudo continuar mucho tiempo. Otra amiga me dijo que al principio su enamorado irresponsable le había parecido "relajado y refrescante" pero que finalmente se dio cuenta de que estaba tratando de tener una relación significativa con el humano equivalente a un "osito de peluche hogareño".

Por si todo esto fuera poco, el nuevo estilo de "Hombre Mantenido" no tiene vocación alguna para dedicarse ni a los hijos ni al trabajo de la casa. De hecho, no hace demasiado, salvo gastar el dinero ganado por la mujer, a tal punto que cabe preguntarse en qué están pensando sus mujeres al continuar con ellos. Piensan???

De hecho, eso parece ser lo que distingue al "Hombre Mantenido" desde el punto de vista femenino: el aliento del dragón destructivo de la auto-justificación. Ahora bien, podrán decir lo que quieran de las antiguas "Mujeres Mantenidas", pero ellas iban de frente. El acuerdo era: tu pagá y yo te trato como a un dios. En cambio, los "Hombres Mantenidos" a menudo parecen tener alguna pseudo-vocación para justificar sus interminables períodos de descanso. Peor aún, sus mujeres fingen a la par de ellos que estos babosos perezosos son novelistas/artistas/actores/lo que sea.

Este nuevo estilo de economía del romanticismo se relaciona con el omnipresente miedo femenino a "Estar Sola". Súmese a eso un varón inescrupuloso que no quiere ensuciarse las manos y ya está: una relación disfuncional de alto octanaje, "estilo Nula".

Piénsenlo señoras. Fue una novedad mientras duró. Pero sensatamente no puede seguir. De hecho, un estudio reciente demuestra que por cada Tía Patilluda deslumbrada, hay varias mujeres hartas y totalmente resentidas por ser el único o principal sostén de la casa. ¿Y quién
puede culparlas? Aunque el "Hombre Mantenido" tenga el potencial de ser muchas cosas (encantador, seductor, curioso, bon vivant), ¿creés que alguna vez puede llegar a cuidarte realmente?

CONFESIONES DE UNA EX-INDECISA

Me acuerdo de cuando estaba en el colegio y las primeras chicas de la clase comenzaban a tener enamorado, claro, de esos que duraban como dos horas, o a lo más, un día; un mes, era ya era una relación consolidada, y había una regla clara. No sé quién la inventó, pero ahora me gustaría saber quién lo hizo y si era consciente de sus terroríficas consecuencias futuras: hacerse la interesante.

Todavía escucho las palabras de mi mejor amiga explicándome, mejor dicho advirtiéndome: cuando un chico te caiga, dile que lo vas a pensar. Para mí, el colegio fue un laberinto de rituales, códigos y demás cosas que se me hacían un laberinto en la cabeza (de paso, cabe mencionar, que esa es una de las razones por las que al colegio no voy más). Además, en esa época no se me pasaba por la cabeza que algún chico me fuera a "caer" ni tener que pasar por todo ese trámite de decirle que lo iba a pensar o algo parecido. Y ahora que reflexiono, al momento en que escribo, me pregunto: ¿qué tendría que haber pensado? A los once, doce o trece años ¿qué vas a pensar? Por supuesto que nada.

Este alargamiento del ritual de la seducción, realmente por las puras, no significa nada. Tanto que a mi primer enamorado, cuando me hizo la típica pregunta, no le dije que lo iba a pensar, ni que sí, ni no, le dije "ya". Por tal respuesta fui condenada por mis amigas de la época. ¿Cómo se me había ocurrido? Esa relación, según ellas, estaba destinada a terminar en las próximas 24 horas, si no eran 12 nomás, por no haber seguido el manual de la adolescencia de los ochentas. En ese momento entré en pánico, puse mi cassette de Bonnie Tyler y lloré toda esa tarde encerrada en mi cuarto, hasta que sonó el teléfono y una voz de trece años me dijo que me quería. Yo le dije que también. Él y yo estuvimos nueve meses. Todo un record para 1985, y la excepción de esa tonta regla en mi vida, porque he comprobado veinte años después que las cosas no han cambiado. Todo sigue igual, así cuando hoy en día la frasesita "voy a pensarlo" se haya reemplazado por otra(s) palabras o comportamientos igual de ridículos. Porque sí, lo he hecho, y me lo han hecho.
Mi novio de la facultad, empezó siendo mi amigo. Me jalaba todos los días porque vivíamos cerca y yo le gustaba. Yo sabía que no me gustaba o, por lo menos, eso creía. Mientras él más se acercaba, más me alejaba yo con esa tonta vanidad de saber que hay alguien detrás tuyo. Me dejaba poner la música horrible que escuchaba en esa época en su carro, me llevaba los libros o la mochila y esperaba horas hasta mi última clase del día para llevarme de regreso. Yo seguía como si nada. Una tarde se hartó y un día decidió no jalarme a mí sino a otra en su carro, y no a su casa, sino a la playa de estacionamiento de la universidad, donde los encontré en pleno agarre. Me molesté como si me hubiera sido infiel. El pobre hasta me pidió perdón, yo muy tonta y orgullosísima lo hice, pero después de una semana, y no sólo eso, sino que yo me lo agarré a él. Desde ese día, estuvimos juntos dos años, los más pajas que pasé con alguien. ¿Qué pasó ahí? Yo me estuve "haciendo la interesante". ¿Para qué? hasta ahora no sé. Quizás en éste tipo de comportamiento haya algún tipo de perversidad o de morbo, o quizás sólo necesitaba un cartel de alarma del tamaño de un estadio para darme cuenta de que ese chico sí me gustaba y que, como todo en la vida, no iba a cargarme los libros para siempre.
La seducción suele ser divertida, excitante y causante de trastornos secundarios de la personalidad como la desaparición temporal -para los amigos-, una especie de recarga de energías o una renovada e imborrable sonrisa de la cara. Pero una cosa es la seducción mutua y otra, muy diferente, el juego. ¿Qué juego? Ése, el de la cruel indiferencia, que seguro más de uno conoce, el popular tira y afloja, me das/no te doy, te vas/yo regreso, estás aquí/ yo me voy.
No entiendo, ¿hay que hacerse la interesante para establecer una especie de redundancia y parecerle "interesante" a alguien? Yo creo que no. Las palabras solas lo dicen. "Hacerse" es lo opuesto a ser natural, espontáneo y, por consiguiente, honesto. Es claro que el objetivo es la manipulación, conseguir al otro, pero a costa de su tranquilidad emocional. No actuar tal como a uno le nace, es una forma deshonesta de conseguir lo que se persigue. A fin de cuentas si el objeto de deseo se consigue, en algún momento, va a conocer quién eres en realidad y ya verá él o ella si le pareces igual de atractiva/o. Será decisión de él o ella quedarse a tu lado. Por eso, es una pérdida de tiempo y esfuerzo, además de no ser es una cuestión de género, porque funciona para los dos lados. Apenas consigues que esa persona que te atrae, te gusta o que inclusive quieres, se fije en ti de modo especial, a veces uno solo muestra una de las dos caras de la moneda, uno de los dos pesados extremos: apego o indiferencia, y el otro, de modo inevitable, reacciona, muchas veces de un modo, impredecible.
Es halagador recibir atención de parte de alguien, y mucho más de alguien que te gusta, y llega el momento en que dices ya, yo también quiero, lo que sea, estar, ver, besar, tirar, salir, llamar y un infinito etcétera, y de pronto te encuentras con yo no quiero, no sé, quizás después. Igual de desconcertante, cuando ni bola le das a esa persona que está ahí con palabras amables, invitaciones a salir, pequeños detalles, y uno, por algún retorcido, escondido o simplemente desconocido motivo, permanece impávido.
Por eso, la próxima vez que un chico me guste, tanto como para pensar en compartir algo más que un interminable jeroglífico emocional, le voy a preguntar el clásico de primero de secundaria: ¿quieres estar conmigo?, y si él lo dice primero le voy a decir: YA. ¿Para qué complicarse más?
Enamorarse no es más sencillo, pero si más fácil que jugar a la eterna causa perdida.

PEQUEÑA (AUTO) RECOMENDACIÓN
Antes subirse a un juego, recomiendo leer el cartelito de las instrucciones. Si no hay, mejor subir a otro juego. En los parques de atracciones, siempre (pero siempre) hay más de una.

Canción para los que les gusta jugar
Escucha aquí un extracto de "Lost cause" de Beck.

Extraido de: http://blogs.elcomercio.pe/busconovio/2007/10/el-juego-de-la-indiferencia.html

Cine: Hacia rutas salvajes - Into the Wild

Hace poco llego a mis manos este extraordinario film del actor y director Sean Penn, que recrea una impactante historia real. El guión escrito por el propio Penn está basado en el libro de Jon Krakauer "Into the Wild", y supone la cuarta película de Penn como director, tras "Extraño vínculo de sangre", "Cruzando la oscuridad" y "El juramento". El premiado actor elige en este caso una aventura de superación, búsqueda, perdón y redención, Penn se aleja asimismo de sus películas más fatalistas, porque, aunque no abandona del todo el territorio de la tragedia y su particular visión desgarrada de la existencia, recarga el film de toneladas de esperanza en el ser humano.

El resultado es un film inolvidable, emotivo, triste y alegre, tan bello como implacable. Pero aún con tan excelente material, seguramente el resultado habría sido inferior sin la ayuda de los actores, desde la adolescente Kristen Stewart ("Crepúsculo") , Catherine Keener ("Virgen a los 40") o la colosal actuación del veterano Hal Holbrook ("La batalla de Midway"), pasando claro está por el joven protagonista Emile Hirsch ( "La vecina de al lado", "Alpha Dog"). Y si el reparto es bueno, la dirección de actores por parte de Sean Penn es perfecta.

Cuando contaba con veintidós años Christopher McCandless se graduó con honores de la universidad y, en contra de cualquier previsión de futuro, decidió hacer algo inaudito. Dejó de lado su carrera de derecho, donó todo su dinero ahorrado (24 mil dólares) a la caridad, y emprendió un camino en solitario hacia las inmediaciones del monte McKinley, en Alaska, con el objetivo, lleno de idealismo, de encontrar el sentido y la verdad de la existencia. Durante los dos años que duró su experiencia recorrió variadísimos lugares y conoció a multitud de personas.

Nos encontramos ante un viaje espiritual, ante la particular batalla interior de un joven desesperado, desubicado interiormente, que ha perdido el sentido de su existencia. Con la radicalidad del empuje juvenil decide romper con todo al no poder convivir por más tiempo con la mentira que reina a su alrededor: el engaño de sus padres y la relación con ellos, el afán de bienes materiales, las necesidades impuestas por la sociedad, etc. Chris es un magnífico estudiante, que, como el mismo dice creer, "tiene la cabeza en su sitio", y es un ávido lector de una serie de autores íntegros, radicales y valientes, escritores cuyas obras memoriza y que son sus verdaderos padres espirituales: Lev Tolstoi, Henry David Thoreau, Jack London o Boris Pasternak, entre ellos. Y un buen día Chris desaparece. Necesita nacer de nuevo, y para eso tiene que dejar atrás el pasado, incluso su nombre verdadero. Ni cartas, ni teléfono, ni dinero. Sólo lo puesto. Abandona Atlanta y emprende una vida errante hacia el oeste y luego el norte de Norteamérica, en un periplo en el que recorre miles de kilómetros durante dos años. "Antes que amor, dinero o fama, dadme la verdad", repetirá con Thoreau.


El film se desarrolla en tres tiempos y lugares distintos: la primera es el punto de destino de Chris en Alaska, en donde vive como un héroe de novela de Jack London (autor de "Colmillo Blanco"), de lo poco que caza con su rifle y de la contemplación de la naturaleza; la segunda es de las diversas etapas de su trayecto (Dakota del sur, Colorado, California, Oregón, etc.), lo cual supone un hondo y fructífero itinerario espiritual gracias a las personas con las que coincide, con las que convive, a las que ayuda; y en tercer lugar, Penn inserta momentos de incertidumbre y dolor de la familia ignota, padre y madre que lloran a su hijo desaparecido, y de la voz en off de la hermana, cómplice en el fondo del camino emprendido por su hermano.

Penn dirige con mano sabia y pulso narrativo notable, y la fotografía y la música ayudan a recrearse en los maravillosos paisajes de Estados Unidos. Hay muchos momentos de serena belleza, de contemplación, de autenticidad, en esta historia que remite a clásicos que van desde "La odisea" de Homero, hasta "En la carretera" de Kerouac. Sin embargo, menos importancia tiene el trayecto geográfico que el camino espiritual, porque, como en el "Walden" de Thoreau, Chris busca la verdad, la verdad desnuda, desprovista de artificios. Es como un asceta en busca de la Verdad, con mayúsculas. Por eso las conversaciones que tiene con la gente que encuentra a su paso -memorable la maravillosa relación con el anciano Ron- resultan tan claves para su iluminación interior.

De todas formas, esos "pilares" del camino no impiden que, como el protagonista de Las aventuras de Jeremiah Johnson (dirigida por Sydney Pollack, 1972), Chris se sienta empujado obsesivamente hacia las montañas, hacia rutas salvajes, hacia el lugar ideal para encontrarse a sí mismo y entrar en la sabiduría anhelada: "La batalla culminante para matar lo falso y concluir la revolución espiritual".

(Algunos fragmentos fueron extraídos de internet)

Me olvidaba, siendo un fan de Pearl Jam, y por añadidura de Eddie Vedder. La banda sonora es espectacular, con la voz grave de Eddie Vedder dándole un buen peso a la película. Tiene un par de canciones que se te quedan grabadas, pero la Academia de Hollywood no pensaba lo mismo y ha ido a lo tradicional. Aquí les dejo una de esas canciones.


Metal: Muere Ronnie James Dio


Cuando el 25 de noviembre de 2009, Wendy Dio, esposa y manager, anunció que Ronnie fue diagnosticado con cáncer de estómago: "Ronnie ha sido diagnosticado con las primeras etapas de cáncer de estómago. Estamos comenzando inmediatamente el tratamiento en la Clínica Mayo. Después de que mate a este dragón (en alusión a la canción del artista), Ronnie estará de regreso en el escenario, donde él pertenece, haciendo lo que más le gusta: actuar para sus fans", nadie imaginaba el trágico final que tendria "el maestro de la luna".

Fue hasta el 14 de mayo que Dio fue hospitalizado debido a que el dolor le resultaba insoportable. Al día siguiente, según escribió el bajista Geezer Butler en su página oficial, no había duda de que el final era inminente. Habían entre 25 y 30 de los amigos más cercanos de Dio esperando fuera de su habitación para darle su último adiós. Por la tarde vino un capellán, y todos se reunieron alrededor de la cama de Dio para orar. Muy en la noche casi todos se fueron, dejándole a Wendy la privacidad para decir su último adiós.

La muerte de Dio se produce el 16 de mayo de 2010 a las 7:45 am, según fuentes oficiales.

Wendy dejó un mensaje en el sitio oficial de Dio:
Hoy mi corazón está roto. Ronnie falleció el 16 de mayo a las 7:45 AM. Muchos amigos y familiares pudieron darle su adiós en privado antes de que nos abandonara pacíficamente. Ronnie sabía lo mucho que todos le queríamos, por ello valoramos el amor y apoyo que nos habéis dado. Por favor dádnos unos días para asimilar esta terrible pérdida. Sabéis que él os quería a todos y que su música vivirá siempre.



Al día siguiente Tony Iommi, el guitarrista y compañero de Dio en Heaven and Hell, escribió en su página oficial:
"El hombre con la voz mágica es una estrella entre las estrellas, un verdadero profesional. Te extrañaré muchísimo mi querido amigo. RIP - Tony".

Su muerte cayó como un balde de agua fría en el mundo del heavy metal, tanto que los días siguientes a la muerte de Dio se desató en Internet una avalancha de mensajes de condolencias de los fans a través de las redes sociales. Por su parte, muchos artistas de la escena metalera mundial se pronunciaron lamentando la muerte de Dio.

Lars Ulrich, baterista de Metallica, le escribió una carta en la que confesaba cuán importante y decisiva resultó en su carrera musical la influencia de Dio: "Ronnie, tu voz me impactó y me dió fuerzas, tu música me inspiró y me influenció, y tu amabilidad me tocó y me conmovió. Gracias".

Iron Maiden se pronunció escribiendo en su web oficial: "El mundo ha perdido a un talento irremplazable y, en primer lugar y más importante, a uno de los mejores seres humanos que tu desearías conocer".

Tambien Ritchie Blackmore, Kiss, Slash, Scorpions, Anthrax, Simone Simmons, Sebastian Bach, y el mismísimo Ozzy Osbourne, quien años atras lo amenazó de muerte, se lamentó por el fallecimiento de quien en sus propias palabras, fue un "revolucionario del rock".

A través de su página de Facebook, los seguidores de Ronnie James Dio siguen dejando cerca de 35 mil comentarios lamentando la muerte del mítico cantante de heavy metal. La muerte del cantante estadounidense, que sustituyó en 1979 a Ozzy Obsourne al frente de la mítica banda Black Sabbath, ha conmocionado a sus seguidores. Cabe mencionar que James Dio falleció a los 67 años a causa de un cáncer de estómago, el cual estaba siendo tratado y teniendo buena reaccion en su organismo , pero lamentablemente perdio esta batalla, informó en un comunicado "on line" su viuda y representante, Wendy Dio.

Asimismo, en la página web del grupo, despiden a Ronnie citando su canción "Heaven and Hell", del disco homónimo con el que debutó en la banda en 1980.

"Dicen que la vida es un carrusel / Girando rápido / Tienes que montarlo bien / El mundo está lleno de reyes y reinas / Que ciegan tus ojos y roban tus sueños / ¡Es el cielo y el infierno! / reza este epitafio "on line".

Tras su paso por esta banda pionera del heavy metal, Ronnie James Dio comenzó una carrera como solista en 1983 con el éxito de "Holy Diver".

Su último trabajo de estudio fue "Master of the Moon" del 2004, aunque en el 2006 editó el disco en directo "Holy Diver Live" además de realizar numerosas presentaciones en vivo.

Queda pendiente saber que sucedera con la gira que Heaven & Hell tenia planeada por Europa.

Descanza en Paz Dio !!!


Realidad: Las mujeres son más infieles que los hombres.

Aunque la infidelidad no tenga género, hoy en día se sabe que aumentaron las mujeres infieles gracias a distintas investigaciones.

Los últimos estudios sobre mujeres infieles realizados por Journal of Couple and Relationship Therapy en Estados Unidos, muestra en sus resultados que existe una especial propensión en las mujeres para ser infieles a sus parejas, donde el total de mujeres infieles a la relación es del 45% al 55%.

El hecho de constatarse un mayor índice de infidelidad femenina no es la única conclusión de los estudios, sino también que ellas son mejores infieles que los hombres; su cautela, su sigilo, inteligencia e intuición son armas naturales a la hora de no ser descubiertas ante una falta en la relación.

¿Qué hacer? es una pregunta obvia ante una situación preocupante, quizás el precavido no sea suficiente, tener más cuidado o hacer el papel de celoso tampoco, por ello, algunos de los "tips" para adelantarse a estas incómodas situaciones y prevenir los indeseados efectos de las infidelidades femenina sirven para reconocer a una mujer infiel antes de iniciar algo serio.

Reconocer a una mujer infiel

El comportamiento ante una mentira siempre sufre un cambio, la mujer no es la excepción, el sentido de culpa, quizás, le juegue más en contra que a un hombre infiel, ya que lo más probable es que una mujer infiel haya iniciado un romance a escondidas más que tratarse de un encuentro furtivo con algún amante. Las mujeres entregan más sentimiento en una infidelidad que el hombre, aunque no es así en todos los casos. Si una mujer es infiel, lo más seguro que cambie alguna de sus actitudes, se deberá estar muy atento para captar esos cambios en la pareja.
Los Detalles son importantes en una relación, pero esta vez hablamos de aquellos actos pequeños que pueden traducirse sospechosamente, llegando a constituir una alerta de infidelidad inminente

Algunas de estos actos pueden ser:

Nuevas amigas que aparecieron de la nada, de las que nunca se oyó hablar antes, pero que ahora son las amigas favoritas de su pareja. Lo más probable es que la excusa utilizada sea "olvidé mencionarte sobre esta vieja amiga de la infancia", aunque lo trágico comienza cuando nunca se conocen a esta amigas, ni tampoco se llegarán a conocer.

El teléfono celular puede ser una herramienta muy útil en la infidelidad, si extrañamente su pareja ahora se aleja de usted para recibir alguna llamada o envía un mensaje de texto lejos de sus ojos, puede tener un indicio de algo extraño o al menos de tratarse de algún secreto.

Internet también es otra de las herramientas utilizadas para practicar la infidelidad. Si se muestra un cambio de interés en la pareja por utilizar Internet, el chat y/o las redes sociales, puede ser que se haya vuelto amante de sus amigas y amigos o que tenga un muy buen amigo (amante).

El sexo en una pareja que lleva algún tiempo junta se vuelve en un sello único para ellos, es decir, adquiere un estilo propio por más que se busque innovar. La comodidad en la realización del acto sexual en la pareja, resalta la sensación de confianza de uno y otro. No obstante lo anterior, ¿Qué pasa cuando un día se siente como si la pareja fuera otra mujer? ¿Por qué de pronto sabe cosas que usted ignora? ¿Qué pasa que ya no se motiva igual que antes en el sexo? ¿Será que aprendió el kamasutra o tuvo alguna experiencia nueva?

Los cambios pueden ser muchos en una mujer infiel, aunque la detección oportuna de este problema de pareja depende de la atención que exista del comportamiento de uno sobre el otro. No siempre estas actitudes y comportamientos son necesariamente respuestas de una infidelidad, si usted no tiene la seguridad y alguna prueba real de que su pareja le está siendo infiel, es mejor guardar silencio y seguir con la relación normalmente, a veces no todo es lo que parece y la paranoia a ser engañado hace ver cosas donde no las hay.

(Cortesía de mi viejo amigo Paolo Caffelli http://www.bellomagazine.com/parejas/reconocer-mujeres-infieles)

Anécdota: Aquel porrito de marihuana

La primera vez que probe marihuana fue en el año 1997 cuando cursaba el ultimo año de secundaria en un colegio estatal de Pueblo Libre. Fue justo antes de un partidito de futbol en pleno colegio, estaba en el salón junto a tres amigos escribiendo en las carpetas de madera las respuestas para el exámen que se nos venia, cuando uno de ellos saca un tronchito, lo enciende y nos lo ofrece... en ese momento lo primero que se me vino a la mente fue a mi padre, tan ecuánime, dulce y un poco beligerante como siempre, diciendome: ¡ Metete en drogas y te saco la mierda!. Tan cariñoso mi viejo.

Pero tambien pensaba en los spots antidrogas, los pastrulitos del barrio. Pero en lo que mas pensaba era en el hecho de saber que iba a hacer algo que podia marcar mi vida por completo, claro que no es lo mismo cuando desconoces sobre los efectos de la droga, porque cuando es así simplemente lo haces y punto, si tienes suerte simplemente no pasara de un vacilón más , pero sino terminaras en un agujero del cual sera difícil salir.

Mientras pensaba en todo eso, el porrito llego a mis manos, y simplemente acepte la invitación, asi que le meti tremenda jalada al porro que me quede sin aire, y lo expulse casi de inmediato. No siento nada - dije. Entonces mi amigo me dice: Jalale despacito y deja que el humo entre y se quede en tus pulmones, asi lo hice, al rato se lo paso a mi amigo y este se quema el dedo con el porro y lo tira al suelo, empeze a reir sin motivo y luego me siguieron ellos, era un coro de risas, en ese momento suena el silbato del profesor llamandonos a la cancha.

Salimos caminando despacio, el desorden de atención y ubicación empezo, veia a mis amigos moverse en camara lenta y no dejabamos de reir, sentia la boca seca, me sentía perdido lo peor es que era consciente de lo que hacía, pero el cuerpo me manejaba, no la mente, por ejemplo pensaba ''no quiero ir por alla'' pero el cuerpo te lleva, totalmente rarísimo. Empeze a contar los puntitos en las mayolicas del piso y mi visión se flasheaba.

Hasta que llego el momento de jugar, ahi es donde mi memoria me falla, pues no recuerdo con exactitud lo que sucedio en ese partido, pero segun me cuentan mis otros compañeros, jugamos mas feo de lo habitual, recuerdo haberme caido unas 3 veces, solo eramos risa y risa, felizmente para nuestra suerte, era la ultima hora de clases y el profesor se habia ido a vagar; asi que al sonar el timbre de salida nos fuimos a comer lo que encontraramos, la bajada habia empezado.

Por lo tanto ese suceso, paso sin pena ni gloria para los que no estuvieron ahi, para los demás fue una primera vez, llena de sonrisas, confraternidad y de caidas en el pavimento. Y a que vino esta historia? Pues me lo recordo un porrito a medio acabar que encontre fondeada en mi billetera y que dicho sea de paso no puedo dejar que se desperdicie... asi que espero hallarme pronto con una visión kafkiana. Ciaooo...